“La alimentación de tus niños con diabetes” es la guía que desde la Fundación para la Diabetes, con el apoyo de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Ministerio de Sanidad y Consumo) y de DKV, ha sido editada con el objetivo de ser un elemento básico de la formación de niños y adolescentes con diabetes tipo 1, así como de todas las personas implicadas en su cuidado. En la guía se exponen las principales características de una alimentación equilibrada y saludable, para posteriormente poder adaptarlas a niños y adolescentes con diabetes.
¿Existen necesidades nutricionales específicas en la infancia y adolescencia de personas con diabetes?
No, las necesidades nutricionales son iguales a las del resto de sus compañeros y familiares. La guía, escrita por Serafín Murillo, dietista y nutricionista del Hospital Clínic de Barcelona, no aconseja seguir una pauta especial de alimentación, sino ser capaces de adaptar la insulina a la ésta y no al revés. Para ello, es necesario adquirir el mayor grado posible de conocimientos acerca de la alimentación, de su composición, de su relación con la insulina y de sus efectos sobre los niveles de glucemia.
Las proteínas, por ejemplo, desempeñan una labor estructural en el organismo, es por ello por lo que dependen del peso corporal de la persona siendo especialmente altas en periodos de crecimiento como en lactantes o durante la pubertad. Las proteínas no elevan la glucemia y, por tanto, no necesitan un aporte extra de insulina. Ejemplos de alimentos ricos en proteínas: Leche y derivados, carnes (pollo, cerdo, vacuno, cordero ),carnes transformadas (salchichas, embutidos..),huevos, pescados blancos, grasos o azules.
Los hidratos de carbono, por su parte, es necesario mantenerlos “bajo control” para mantener las glucemias dentro de la normalidad. Existen dos tipos de hidratos de carbono (los almidones –arroz y patata- y los azúcares –postres y frutas-) sin embargo, según un último informe el efecto sobre la glucemia es similar entre ambos, siempre y cuando la cantidad esa la misma. Por lo que los azúcares no deben ser eliminados en la dieta de los niños con diabetes 1, lo que hay que evitar es su abuso.
Las grasas, sobre todo las de origen animal (saturadas) y las incluidas en bollería y pastelería industrial, es muy recomendable la reducción en su consumo, ya que en la actualidad existe un abuso por parte de la población, especialmente en niños fomentando el sobrepeso y obesidad.
Las vitaminas son sustancias nutritivas esenciales para la vida, que se encuentran en los alimentos. Es necesario asegurarse que el aporte vitamínico en los escolares es el adecuado proporcionándole una alimentación variada, con alta presencia de frutas y verduras.
Por su parte, los minerales, en igual medida que las vitaminas son vitales para el normal desarrollo del niño. El calcio (para la formación del esqueleto), el hierro (siendo más importante en las niñas en la pubertad debido a las hemorragias menstruales), el yodo (cuya necesidad de consumo aumenta en la pubertad también) y el flúor, que previene la caries.
Como observamos las necesidades alimentarias son variadas y comunes entre los niños y adolescentes por lo que no se debe de prohibir el consumo de ninguna de ellas, si no aumentar el control y la correcta adecuación de la insulina.
La importancia del etiquetado de los alimentos
Para conocer correctamente el contenido de los alimentos es indispensable conocer y saber interpretar las etiquetas con la información nutricional de los distintos alimentos. Un dato importante a tener en cuenta es el contenido total de hidratos de carbono, así como el total de calorías y el tipo de grasas.
Las actuales normas de etiquetado nutricional no son demasiado claras y pueden dar lugar a error, por ejemplo se usa la expresión “Bajo contenido de azúcares”, cuando contiene menos de 5g de azúcares por 100g del producto y la frase ““Sin azúcares” cuando contiene menos de 0,5g de azúcares por cada 100g. La conocida “Sin azúcares añadidos”, se refiere a que no se ha añadido ningún tipo de azúcar. Si contiene azúcares de forma natural el producto debe indicarse como “contiene azúcares naturalmente presente”.
La utilización de edulcorantes es cada vez más común, pero es importante conocer los efectos en la glucemia de alguno de ellos:
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Edulcorantes calóricos |
Sacarosa
Glucosa Aportan 4kcal por gramo y elevan la glucemia. Su consumo necesita insulina. |
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Edulcorantes no calóricos |
Acesulfame k (E950)
Aspartamo (E951) Ciclamato (E952) Sacarina (E954) Sucralosa (E955) No aporta ni energía, ni hidratos de carbono. Consumo seguro incluso en niños. Evitar su abuso. |
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Polialcoholes o polioles |
Sobitol (E420)
Manitol (E421) Isomalt (E953) Maltitol (E965) Iactitol (E966) Xilitol (E967) Producidos a partir de azúcares naturales, pero modificando su estructura. Menor absorción y elevan menos la glucemia. |
Algunos ejemplos de alimentos con edulcorantes:
- Bebidas “light”, “sin azúcar”, “cero” o “free”: suelen utilizar mezclas de edulcorantes no calóricos, por lo que su consumo no suele aportar hidratos de carbono. Las bebidas a base de zumo de frutas pueden contener pequeñas cantidades de hidratos.
- Chicles y caramelos “sin azúcar”: en la mayoría de los casos se trata de polioles, por lo que su abuso puede significar un aporte importante de hidratos de carbono.
- Pastelería, bollería y galletas: suelen utilizar polioles ente sus ingredientes pero habitualmente la reducción de hidratos de carbono es solamente entre el 10 y el 30%, ya que los edulcorantes sustituyen a los azúcares, pero no a la harina.
- Chocolates y helados: también se utilizan polioles, llegando a reducir los hidratos en cantidades cercanas al 50%. Se deben evitar aquellos productos “artesanales” denominados “sin azúcar” o “para diabéticos” que utilizan la fructosa como edulcorante.
El sistema de raciones de hidratos de carbono, es decir, saber contabilizar la cantidad que ingerimos de esta sustancia, es una herramienta fundamental para confeccionar menús equivalentes en hidratos. Para ello se pueden adoptar dos estrategias: utilizar las mismas dosis de insulina realizando menús diferentes pero que contengan siempre la misma cantidad de hidratos de carbono o bien variar las dosis de insulina rápida en función de los hidratos que se toman al día.
Para más información puedes descargarte la guía completa en: www.fundaciondiabetes.org



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