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60 minutos de música a todo volumen en los cascos puede hacernos perder la audición en 5 años

13 Octubre 2008 · Sin Comentarios

¿Se puede prevenir la sordera causada por los reproductores de música personales? A la vista de los datos presentados hoy por los científicos del Comité Científico de los Riesgos Sanitarios Emergentes y Recientemente Identificados (CCRSERI) de la UE, hay que pensar en ir tomando precauciones a la espera de las nuevas reglamentaciones o soluciones técnicas que irán llegando para paliar este problema. Hay que bajar el volumen y desde luego no usarlo durante más de una hora al día.

Por lo visto, entre el 5 % y el 10 % de los usuarios de reproductores de música, es decir, entre 2,5 y 10 millones de personas en la UE podrían estar en riesgo de provocarse daños irreversibles con pérdida absoluta de la audición si siguen utilizando los reproductores de música personales a un volumen muy alto durante al menos una hora diaria durante 5 años. La Comisión Europea había solicitado al Comité Científico independiente que examinara esta cuestión, debido al uso generalizado de estos aparatos y del aumento del número de jóvenes expuestos a este tipo de ruido y los científicos han confirmado que existen motivos de preocupación, por ello ahora se iniciará con ayuda de los Estados miembros y los propios interesados (industria, consumidores) la posibilidad de adoptar medidas para proteger mejor a los niños y adolescentes de la exposición al ruido que emiten los reproductores de música personales y otros aparatos similares.

A la vista de los datos, la Comisaria europea responsable de Consumo, Meglena Kuneva, consciente de que en el mercado europeo se han vendido desde 2004 casi 246 millones de reproductores audio portátiles y casi 165 millones de lectores MP3, mostró su preocupación y alertó a los jóvenes de los riesgos evidentes que les puede estar provocando sus I-Pod y similares cuando los escuchan a unos niveles altos, esto es, un volumen por encima de los 89 decibelios que es un nivel dañino aunque no se percibe porque el dolor viene cuando se superan los 120 dB. Se sabe que los adolescentes difícilmente van a modificar su hábito de escuchar la música “a todo trapo” aún siendo conscientes del peligro porque de hecho ya ha habido experimentos en este sentido de informar en las escuelas y los chicos manifiestan abiertamente que no van a dejar de escuchar durante horas su música así que un nuevo reto para los padres; informar y convencer a sus hijos de los peligros de su MP3, además de concienciarles sobre no extender su tiempo de ocio en lugares con alta contaminación sonora.

Más información;

CCRSERI: http://ec.europa.eu/health/ph_risk/committees/04_scenihr/04_scenihr_en.htm

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La despedida de Randy Pausch

29 Setiembre 2008 · Sin Comentarios

Randy Pausch, un profesor universitario del Carnegie Mellon, 47 años, enfermo de cáncer de páncreas, nos dejó hace un año una Last lecture que se ha convertido en una clase magistral sobre la vida. Estas last lectures son unas breves conferencias que los profesores universitarios en EEUU dan a sus alumnos normalmente antes de jubilarse y donde transmiten las ideas de lo que consideran las enseñanzas más importantes que la vida les ha dejado. No fue el caso del profesor Pausch, quien el 18 de septiembre de 2007 quiso impartir su última clase porque los médicos no le daban más de un año de vida. Durante más de una hora habló de su vida, de su mujer y sus tres hijos pequeños, habló del coraje, de los sueños que persiguió en vida, de las cosas que le quedaban por hacer, de las emociones que nos asaltan cuando nos sabemos con la muerte cercana y precisamente el hecho de dar esa clase como forma de despedirse de amigos y compañeros, compartiendo un trocito de su experiencia vital, es lo que ha hecho de esa grabación uno de los espacios de YouTube más vistos desde entonces.

Él se apostó con un amigo a que la sala, con capacidad para 400 oyentes, no se llenaría pero se equivocó. La gente abarrotó el aula para escuchar a su profesor, dar una clase diferente, un conjunto de lecciones que había aprendido en su vida, la clase entera lleva ya un año colgada de internet y si tienen ocasión de verla, les impactará por la serenidad y el humor con el que estuvo casi una hora mostrando cuáles eran sus sueños de niño, dejando muestras del inmenso amor que sentía por su mujer e hijos y dando una lección de humanidad que seguro inspirará a muchos. Posteriormente dictó sus reflexiones a un periodista que escribió un libro también y se llama precisamente “Última clase”. Me impresionó leer cómo lo hizo, aprovechando la hora diaria que debía salir a hacer ejercicio, para no robar más tiempo que el imprescindible a sus hijos, sobre los que le atormentaba la idea de que crecerían sin conocer a su padre.

Este post sobre la última clase del Dr. Pausch viene a cuento por la reflexión que me hacía hace unos días tras retomar la actividad frenética que sigue al periodo de vacaciones. Todos tenemos una cita en el futuro que no sabemos cuánto de cercana o lejana está pues el destino es impredecible aunque algunos deciden adelantarla de forma drástica y otros afortunados disfrutan de una vida larga y saludable durante un siglo. Si nos avisaran que nos quedan pocos meses de vida ¿Cómo afrontaríamos la noticia? ¿Relativizaríamos algunas de nuestras preocupaciones actuales? ¿Haríamos por entender aspectos con los que no estamos familiarizados como muerte digna o cuidados paliativos? ¿Planificaríamos una despedida? ¿Cambiaríamos nuestra forma de ser o de hacer?. El profesor Pausch, desde que recibió su diagnóstico terminal, planificó cómo querría pasar esos últimos meses llenos de vivencias personales que regalar a sus hijos, su mujer y amigos y planificó cómo dejarles una charla llena de consejos como la importancia de practicar la paciencia, de decir siempre la verdad, la importancia de los gestos pequeños, los detalles, etc. La misma charla es un testamento lleno de optimismo sobre cómo superar los percances que supongo pretendía ayudar a su familia en vida para que tuvieran un mejor duelo después. Alguna de sus frases han sido ampliamente divulgadas; por ej/ “No podemos cambiar las cartas que nos han dado, sólo decidir cómo jugar con ellas.”

En un blog de salud, parece que hablar de la muerte es una contradicción pero no lo es porque el profesor Pausch nos dejó una lección de vida sobre la situación de los pacientes terminales, incluso dejó un testimonio para los pacientes afectados de cáncer que planifican sus últimos meses con intensidad y buscan disfrutar al 100% de la vida familiar, algo que los que no tenemos una fecha marcada en rojo en el calendario no deberíamos olvidar tampoco. Por mi parte, creo que ya tengo el tema para mi próximo post dentro de una semana, el día 8 de octubre es precisamente el Día Mundial de los Cuidados Paliativos y quiero aportar mi visión porque este aspecto tan interesante suele descubrirse cuando perdemos a alguien y no valoramos suficientemente la labor de los especialistas que lo ejercen y de las personas del entorno familiar que están al cuidado de los enfermos terminales. Para todos ellos, mi apoyo más sincero

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Síndrome de la Clase Turista o del turista inmovilizado

29 Julio 2008 · 1 Comentario

Unos 1.600 millones de pasajeros viajan en avión al año, la mayoría sólo por estas fechas de vacaciones, por eso les vamos a dar unos consejos para evitar el síndrome del turista inmovilizado. El diario Público nos informa que las compañías aéreas advierten de este síndrome en sus folletos y efectivamente yo lo he leído en la revista Ronda de Iberia, no hay que tomarlo a broma pues en viajes largos de 4 y 5 horas hay un riesgo reconocido de sufrir del llamado Economy Class Syndrome. En 1998 fue acuñado este término de “Síndrome de la clase turista” para describir la relación entre el viajero y la trombosis venosa profunda (TVP), asociada a los viajes prolongados, sobre todo en avión (al parecer, la despresurización de la cabina, lo favorece) pero también en coche o en tren. Y por cierto, a pesar de que se la denominó “de la clase turista”, el tamaño de los asientos del avión no tiene nada que ver, la relación es con el espacio apretado y la inmovilización, no con la clase. El pasado 12 de marzo la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció por primera vez al Síndrome de la Clase Turista como un importante problema de salud pública, según afirmó Europa Press. Esta organización ha promovido el estudio “Wright” para evaluar la magnitud de este fenómeno. El 77,2 por ciento de las personas afectadas presenta varios factores de riesgo. Este estudio reconoce que realizar viajes de más de cuatro horas o varios vuelos cortos pero seguidos es uno de los factores. También lo es el tener una masa corporal de más de 30 (o sea, ser obeso) y tener una altura superior a 1,90 metros o inferior a 1,60, estar embarazada, ser fumador o sufrir de varices. Además, el tener antecedentes previos de trombosis, tomar anticonceptivos o haberse sometido recientemente a una intervención quirúrgica hacen que este riesgo aumente. También tienen que tener especial cuidado los pacientes con el síndrome sangre pegajosa, que tienen anticuerpos antifosfolípidos y sufren de síntomas como la migraña, abortos de repetición, pérdida de memoria, trombosis e infarto.

¿Qué hay que hacer para intentar evitarlo? Según el hematólogo del Hospital Clinic de Barcelona, el Dr. Casals, hay que evitar llevar ropa ajustada y hay que hacer ejercicio con las piernas durante el viaje para no permanecer inmóvil todo el tiempo beber mucho líquido pero abstenerse de tomar alcohol porque deshidrata. Además, se nos aconsejar tomar ácido acetilsalicílico para la circulación antes y después del viaje pues ya se sabe que la aspirina es un tratamiento anticoagulante para prevenir la trombosis que se identifica por una hinchazón en la pierna y dolor en la pantorrilla, síntomas evidentes de que se puede haber producido un coágulo de sangre en el interior de un vaso sanguíneo que puede deriva en una tromboembolia pulmonar, muy peligrosa.

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Los peligros de jugar a ser médico

18 Julio 2008 · Sin Comentarios

La automedicación es peligrosa. Eso es algo que sabemos pero sin embargo cada día las personas se automedican más, incluso muchas lo hacen sin ni siquiera pedir consejo del farmacéutico que es quien debe aconsejar siempre cuando se trata de medicamentos no recetados por un facultativo. Esta semana, la OCU advertía que comprar medicamentos por internet puede fomentar esta forma de automedicación irresponsable.Mucho ojo con todas las farmacias ilegales de venta online…y es que cada vez tenemos más opciones para obtener medicinas sin un criterio profesional que las avalen. Obtener medicamentos a través de la red es correr riesgos importantes pues no sabemos realmente lo que estamos comprando.

La automedicación irresponsable a la que nos referimos consiste en ingerir medicinas que no necesitamos. Hoy, tomar medicamentos para todo se está convirtiendo en un hábito común en nuestra sociedad. El ritmo de vida y los excesos hacen que las personas elijan desde medicamentos para relajarse, para animarse, para los dolores de estómago, de cabeza… Además de esto, la gente parece saber perfectamente qué medicamento es útil para tratar sus afecciones, y unido a la disponibilidad cada vez mayor de las medicinas que se dispensan, hace que la automedicación sea la primera opción para muchas personas, mujeres en un 20%, y hombres en un 16%, según el diario Público. El mismo periódico recogía ayer el problema enorme del abuso de consumir antibióticos sin control aumentando las resistencias bacterianas y lógicamente dificultando el tratamiento. Se afirma que en España se sigue dispensando sin receta ¿Seguro? Yo he presenciado esa misma discusión entre representantes de las oficinas de farmacia y y

Cada persona es un mundo y reacciona de una determinada manera. El mismo medicamento puede hacer más o menos efecto dependiendo de quién se lo tome, por lo que aquello que es eficiente para unos, puede llegar a ser incluso perjudicial para otros.

Otra cosa a tener en cuenta es que la persona que se automedica puede sospechar que la enfermedad que padece se cura con tal o cual medicamento, pero nunca podrá asegurar del todo que padece lo que opina que padece. De esta forma, se estará medicando en contra de algo que no ha comprobado que sufre, y el medicamento elegido, puede ser perjudicial. Incluir un medicamento en la vida cotidiana de una persona, puede alterarla. Los efectos secundarios y los cambios que la propia medicina provoca, son aspectos que no deben tomarse a la ligera. El uso de un fármaco inadecuado puede aumentar su efecto por la combinación con otros incompatibles, cambiarlo o anularlo, con las consiguientes alteraciones en el cuerpo de una persona.

Según la OMS, existe una automedicación responsable; se trata de aquella que las personas tienen el derecho de realizar para participar en el cuidado de su salud. La que se basa en los conocimientos de una persona que no haya estudiado medicina pero entiende cómo se tratan las patologías menores o aquellas que son crónicas y el paciente ya sabe que padece porque ya ha tratado con un facultativo sanitario que se la ha previamente diagnosticado.

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